Modelo de costos para la medición de calidad del aire en el área urbana de Bucaramanga
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Resumen
El deterioro ambiental ha sido de gran preocupación en los últimos años, despertando una conciencia nueva. Las estadísticas son alarmantes. La Industria, la actividad petrolera, y sobre todo los vehículos arrojan al aire que respiramos cada año, más de 6.000 millones de toneladas de sustancias contaminantes entre Monóxido de Carbono (CO), Hidrocarburos (HC), Óxido de Nitrógeno (NO2), Óxido de azufre (SO2) y otras partículas. Más de una tercera parte de las tierras del planeta están amenazadas por la descertificación porque la población humana destruye la vegetación natural y el suelo se vuelve más susceptible a la erosión; el excesivo pastoreo acaba con la vegetación naciente, por tanto, resulta evidente el alcance de los poderes del ser humano para cambiar la superficie de la tierra y, quizá, para cambiar el clima regional y global. La peligrosa «Lluvia ácida» producto de reacciones químicas atmosféricas, entre el dióxido de azufre y los óxidos de nitrógeno resultantes de la combustión de carbón y petróleo en la superficie de la tierra, es una de las amenazas ecológicas más conocidas que afectan la salud humana. El ingrediente principal del «SMOG» urbano es el ozono (03), uno de los peores contaminantes producidos por los automóviles, gas que se forma cuando la luz solar hace reaccionar los hidrocarburos con los óxidos de nitrógeno.

