Los talleres de lectura: Lectura abductiva
Fecha
Autores
Autores
Otros contribuidores
Director / Asesor
Título de la revista
ISSN de la revista
Título del volumen
Editor
Seguimiento al proceso del trabajo
Compartir
Seleccione un documento PDF para visualizar
Resumen
Apreciado lector. Deténgase un momento a reflexionar, mientras interactúa con nosotros a través de estas líneas. ¿Ha pensado alguna vez en la complejidad de los procesos de pensamiento que se ponen en juego para que Usted y nosotros nos estemos comunicando en este momento? De pronto, su preocupación por estos aspectos es lo que la ha motivado a tener en sus manos estas páginas. No sobra recordar - aunque hagamos alusión a ello en algún lugar del módulo - que la lectura pone en juego todo un proceso de operaciones cognitivas como reconocer, sintetizar, comparar, inferir, relacionar. Leer (y escribir) son, ante todo, procesos de pensamiento y de interacción simbólica que nos permiten hacer uso del lenguaje, principal instrumento de comunicación. Somos seres de la comunicación y el lenguaje es el instrumento básico de interacción humano, la mediación fundamental en el desarrollo y estructuración de la mente. Es la herramienta primera en la acción comunicativa y eje sobre el cual se articula el proceso enseñanza aprendizaje. La escritura como la lectura son los canales más idóneos del lenguaje. Del dominio de estas competencias depende, en gran medida, la calidad de asimilación y aprehensión del mundo. Sin embargo, hoy no podemos dejar de reconocer la tardía conciencia que sobre este aspecto estamos tomando los maestros. Infortunadamente, las prácticas académicas para el desarrollo de estas competencias están aún muy lejos de la comprensión de los fenómenos que, como procesos, son propios de la lectura y la escritura. A ver sí nos explicamos: aún prevalece en nuestras prácticas el convencimiento de que la lectura es ante todo un evento de decodificación. de desciframiento sígnico y no de interacción significativa. La preocupación común es que el alumno sea capaz de traducir los signos y recitar lo que ellos significan en una práctica mecánica, lineal, no contextual, ni intertextual. El alumno sólo llega hasta donde el signo significa en su literalidad. No se requiere de un estudio exhaustivo para dejar en evidencia las graves consecuencias que se desprenden de esta problemática. El énfasis sobre la reproducción textual no permite la reflexión ni la construcción de nuevos sentidos. Podemos inferir que, problemas como la repetición de las actividades para alcanzar los logros, la deserción y las dificultades para expresar con claridad un pensamiento propio, derivan del desconocimiento de los aspectos que como proceso intervienen en la lectura.

